| Diabetes
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Ulceración
diabética
en el dedo gordo.
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La
diabetes es una enfermedad crónica que afecta
una cantidad aproximada de 16 millones de personas
en los Estados Unidos. Un 15% de los diabéticos
desarrollarán alguna ulceración en el
pie durante su vida y 20% de estas ulceraciones culminarán
en amputaciones. De acuerdo con la American
Diabetes Association la incidencia anual de amputaciones
asociadas con la diabetes es de 54, 000. La diabetes
contribuye de dos maneras al desarrollo de problemas
del pie: 1) Ocasiona una pérdida de sensación
en el pie, lo que le dificulta al paciente detectar
lesiones, cortaduras y rasguños. 2) Disminuye
la circulación en el pie, lo que reduce el
abastecimiento sanguíneo que tanto se necesita
para combatir infecciones y sanar heridas. Los riesgos
de desarrollar problemas del pie pueden reducirse
notablemente si se toman en cuenta ciertos aspectos:
cuidados
del pie, ejercicio, nutrición,
monitoreo de los niveles de azúcar en la sangre
y visitas regulares al médico. |
Cuidado
apropiado para sus pies
Lave sus pies diariamente. Use
agua tibia (no caliente) y un jabón suave. No
sumerja sus pies en el agua sin antes probar con la
mano, codo o termómetro la temperatura de la
misma. Seque sus pies con una toalla suave. Asegúrese
de secar bien las áreas entre los dedos. No se
restriegue la piel de forma agresiva. Si tiene la piel
seca, o agrietada use una crema hidratante recomendada
por su médico. Nunca se aplique la crema entre
los dedos del pie. El uso esporádico de talco
para los pies le ayudará a manejar el problema
de sudoración excesiva. Cambie a diario sus medias
o calcetines. No use medias o calcetinas que hayan sido
previamente remendados o surcidos, pues podrían
lesionarle o irritarle la piel. Nunca se corte los callos
o las asperezas de los pies con navajas o instrumentos
punzantes. Evite el uso de ligas o elásticos
para sujetar las medias. No fume. |
Calzado
Cualquier zapato que no le acomode
apropiadamente puede ocasionar lesión o irritación.
Los zapatos deben ser lo suficientemente espaciosos
como para que los dedos de los pies puedan moverse libremente
y estar cómodos, sin apretarse. Asegúrese
de que la horma de su zapato sea lo suficientemente
amplia. Evite usar zapatos hechos de vinilo o plástico.
Evite usar tacones altos. Nunca use zapatos sin medias.
Los zapatos hechos de cuero son los que más favorecen
la ventilación en el pie. Debe ir amoldando gradualmente
los zapatos nuevos. Debe inspeccionar diariamente el
interior de sus zapatos para ver si hay objetos extraños
o lenguetas torcidas. Recuerde, los pacientes diabéticos
sufren una pérdida de sensación en los
pies y pudieran tener dificultad para identificar si
hay algo extraño en el interior de sus zapatos.
El calzado diseñado especialmente para caminar
o practicar deportes puede ser beneficioso para algunos
pacientes diabéticos. Si usted padece de algún
trastorno o deformidad en el pie, es recomendable que
utilice zapatos terapéuticos. |
Signos
de un pie diabético:
Haga el “Diabetic
Risk Test” para evaluar si su pie exhibe riesgo
de estar diabético. Comuníquese inmediatamente
con su médico para notificar cualquiera de estas
condiciones: |
- Cambio
de color en la piel
-
Hinchazón del pie o tobillo
-
Heridas abiertas, con o sin supuración
-
Heridas que se tardan en sanar
-
Uñas de los pies encarnadas o fúngicas
-
Grietas en la piel
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- Altas
temperaturas en la piel
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Dolor en la piernas (al caminar o descansar)
-
Asperezas o callos
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Lesiones en el pie o el tobillo
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Puede
comunicarse con el Dr. A.J. Galluzzo:
Rockford, IL - Tel: (815)
633-3050
Chicago, IL -Tel: (312)
944-2929
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